Echo muchísimo de menos a Patri. Aunque ya no lloro varias veces al día sí que lo hago varias veces a la semana. Me duele el pecho cuando recuerdo. Me duele su dolor. Quise ser su ángel salvador pero no fui más que una tirita en una herida de dimensiones inabarcables de donde salía sangre a borbotones.
Esa herida quizá tenía un origen genético o quizá no tuvo mucha suerte con su primer entorno. Pero lo que desde febrero de 2006 impidió que hubiera cura para ese corazón tan grande y tan herido fue el verse sumida en una acusación que comenzó como asesinato y que acabó como atentado a la autoridad y lesiones.
El primer hachazo fue su detención en el Hospital del Mar y su posterior encierro en el calabozo, sufriendo torturas psicológicas y siendo grabada con una cámara para no dejar lugar a duda de lo que tenían que declarar los policías que la iban a acusar (Victor Bayona y Bakary Samyang, condenados por torturar a Yuri Sarrán, simular delito de tráfico de drogas y falsificar el atestado).
A partir de ahí vienen una larga lista de torturas que voy a intentar resumir como las que a mí me parecían tremendamente dolorosas: Read more »
